YO PUEDO

YO PUEDO
Paseo á beira do río Xuvia. Pintura de Manolo Carballeira

jueves, 21 de noviembre de 2013

ASPIRO A SOÑAR DESPIERTA...



MILONGA DE AQUÍ

Con aire fresco de mar
Curo feridas e loitos
Que sexan poucas ou moitos
É necesario sanar

E vendo o mundo rodar
Dando tumbos de vencido
Dou por perdido o perdido
E recollo o que quedou
E co que me queda vou
Seguindo o meu percorrido

Para seguir camiñando
Fago noite na esperanza
Apóiome nas lembranzas
E aliméntome de sons
E nútrome das cancións
Que dan cor a esta existencia
Evitando a disidencia
Dun obrigado vivir
Que me fan chorar e rir
Que me instalan na insurxencia

E quero bailar ao ritmo
Do que vive ilusionado
E coa voz do silenciado
Cantar quero con paixón
Coa querenza e coa emoción
Da que non pretende nada
Máis que seguir namorada
Mentres quede corazón

Aspiro a soñar esperta
Para facer máis levadeiro
Este treito traizoeiro
que garda unha fin incerta
e cantar a gorxa aberta
e deseñar utopías
para encher de luz os días
en que o sol non me sorrí
en que non te teño a ti
para inspirarme melodías

E así seguirei rimando
No medio do bombardeo
Emulando o canso reo
Reconvertido en poeta
Que ten o fóra por meta
E ten o dentro baleiro
Un ollar sempre tristeiro
E o pensamento no ar
Onde voa o meu cantar
Onde non hai carcereiro

Invocando a redención
Neste recuncho do mundo
Faise o meu cantar profundo
Como a terra en ultramar
Coro faise o meu cantar
Ao saberme secundada
Aínda sendo abandeirada
Dos que as levan de perder
É por eles que hei morrer
Sentíndome acompañada

E na liberdade áurea
Do melódico elemento
Baila a risa co lamento
E o cego co soñador
O paria co gañador
e o rebelde co castrado
que, co sentir mutilado,
ignora aquilo que eu sei
por el é que eu berrarei
para velo liberado

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Binta Y La Gran Idea (2004) Cortometraje

 
Me llegó al corazón y me lo abrió. Lo comparto. Gracias a mi prima por mostrármelo.
 
 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

"La poesía para mi es una ventana, cada vez que me acerco a ella se abre por su cuenta. Yo me siento allí. Miro. Canto. Grito. Lloro. Me cuelgo a la imagen de los árboles, y sé que en la otra parte de la ventana hay un espacio y alguien que está escuchando. Alguien que podrá haber dentro de 200 años o habrá existido hace 300 años. No importa. La ventana es un instrumento para relacionarse con la existencia, con la existencia en su extendido significado."

Forugh Farrojzad
Escritora y poeta iraní, (1935-1967)
 

La ley del espejo: Comentario de Darío Lostado



“LA LEY DEL ESPEJO”

“Cuando nos molestan mucho ciertos defectos o comportamientos de los demás, podemos deducir con toda seguridad que ESOS MISMOS son los nuestros, aunque estén retenidos o reprimidos subconscientemente. Cuanto más nos desagradan (los ajenos) es porque más nos duelen los propios.

Yo sé que cuesta creer y admitir lo que estoy diciendo. Pero invito a quienes se resistan a aceptarlo, que se observen con TOTAL y ABSOLUTA SINCERIDAD. No es necesario que lo reconozcan en público. Basta que cada uno lo vea en sí mismo.

Si observas bien, verás que a veces, ese defecto que tanto te molesta en alguien y te da “vergüenza ajena”, es porque en el fondo “sientes”, “recuerdas”, muy subconscientemente que en algunas ocasiones tú fuiste así o te comportaste así. Por eso sientes la vergüenza ajena. Si no, ¿por qué habrías de sentirla?

¿Por qué habrían de enojarte ciertos defectos o formas de conducta, si no fueran el reflejo de los tuyos? Verse con su peor cara en el espejo de los otros nos causa mucha MOLESTIA Y RABIA. Y así solemos expresarlo.

Al recriminar y rechazar esos defectos en los demás, parecería que esas actitudes fueran lo más ajeno e impensable en nosotros (una manera de defensa psicológica ante lo que no nos permitimos a nosotros mismos). Y ciertamente que es una manera de expresar que no queremos tener dichos defectos. Pero nuestro rechazo molesto y enojoso es señal de que AÚN ESTÁ PRESENTE, DE ALGUNA MANERA, EN NOSOTROS, si no en nuestra actividad del momento, sí al menos, como recuerdo del pasado o como una tendencia en el subconsciente.

Una vez más, insisto en que, aunque a muchas personas les parezca difícil aceptarlo, la experiencia de quienes una y otra vez hemos hecho un examen muy sinceramente honesto y serio, nos demuestra que es totalmente exacto.

Cuesta mucho ser sincero y honesto consigo mismo, al admitir que debilidades y fragilidades que nos disgustan y mortifican no sólo son defectos de los demás sino también nuestros. Cuando vemos que también nosotros tenemos los defectos que nos molestan en los otros, necesariamente nos hacemos mucho más comprensivos e indulgentes. Uno de los defectos humanos más generalizados es justamente la desaprobación, la crítica y la condena. Falta tolerancia, benignidad e indulgencia.

En la historia de la Humanidad se han cometido las mayores atrocidades, por falta de comprensión y tolerancia. En las relaciones humanas, tanto entre amigos como en la misma familia, es muy frecuente la rigidez e intransigencia.

Cuando te sientas muy molesto por los defectos de los otros, MÍRATE ADENTRO. Obsérvate. Puede ser una buena ayuda para corregirte y mejorarte. Y sobre todo será un buen camino para comprender a los demás y aceptarlos.

 

AUTOR: Darío Lostado.

sábado, 9 de noviembre de 2013

ZAZ (Subtítulos en español)

Canción que se sensibiliza con las personas enfermas de alzheimer.
Emotiva canción...




martes, 11 de diciembre de 2012

DÁMASO ALONSO O CARLOS. CARLOS O DÁMASO ALONSO...

 
A un río le llaman Carlos

Yo me senté en la orilla;
quería preguntarte, preguntarme tu secreto;
convencerme de que los ríos resbalan
hacia un anhelo y viven;
y que cada uno nace y muere distinto
(lo mismo que a ti te llaman Carlos).


Quería preguntarte, mi alma quería preguntarte
por qué anhelas, hacia qué resbalas, para qué vives.
Dímelo, río,
y dime, di, por qué te llaman Carlos.


Ah, loco, yo, loco, quería saber qué eras, quién eras
(genero, especie...)
y qué eran, qué significaban «fluir», «fluido», «fluente»;
qué instante era tu instante
cuál de tus mil reflejos, tú; reflejo absoluto
yo quería indagar el último recinto de tu vida
tu unicidad, esa alma de agua única,
por la que te conocen por Carlos.


Carlos es una tristeza, muy mansa y gris,
que fluye entre edificios nobles,
a Minerva sagrados y entre hangares
que anuncios y consignas coronan.
Y el río fluye y fluye, indiferente.
A veces, suburbana, verde, una sonrisilla
de hierba se distiende, pegada a la ribera.
Yo me he sentado allí, sobre la hierba quemada
del invierno para pensar por qué los ríos
siempre anhelan futuro, como tú lento y gris.
Y para preguntarte por qué te llaman Carlos.


Y tu fluías, fluías, sin cesar, indiferente
y no escuchabas a tu amante extático
que te miraba preguntándote
como miramos a nuestra primera enamorada para saber si le fluye
un alma por los ojos,
y si en su sima el mundo será todo luz blanca
o si acaso su sonreír es sólo eso: una boca amarga que besa.
Así te preguntaba: como le preguntamos a Dios en la sombra
de los quince años,
entre fiebres oscuras y los días -qué verano- tan lentos.
Yo quería que me revelaras el secreto de la vida
y de tu vida, y por qué te llamaban Carlos.


Yo no sé por qué me he puesto tan triste,
contemplando el fluir de este río...
Un río es agua, lágrimas: mas no sé quién las llora.
El río Carlos es una tristeza gris, mas no sé quién la llora.
Pero sé que la tristeza es gris y fluye.
Porque sólo fluye en el mundo la tristeza.
Todo lo que fluye es lágrimas.
Todo lo que fluye es tristeza, y no sabemos de dónde viene la tristeza.
Como yo no sé quién te llora, río Carlos,
como yo no sé por qué eres una tristeza
ni por qué te llaman Carlos.


Era bien de mañana cuando yo me he sentado
a contemplar el misterio fluyente de este río,
y he pasado muchas horas preguntándome, preguntándote.
Preguntando a este río, gris lo mismo que un dios;
preguntándome, como se le pregunta a un dios triste:
¿qué buscan los ríos? ¿qué es un río?
Dime, dime qué eres, qué buscas,
río, y por qué te llaman Carlos.


Y ahora me fluye dentro una tristeza,
un río de tristeza gris,
con lentos puentes grises,
como estructuras funerales grises.
Tengo frío en el alma y en los pies.
Y el sol se pone.
Ha debido pasar mucho tiempo.
Ha debido pasar el tiempo lento, lento,
minutos, siglos, eras.
Ha debido pasar toda la pena del mundo,
como un tiempo lentísimo.
Han debido pasar todas las lágrimas del mundo,
como un río indiferente.
Ha debido pasar mucho tiempo, amigos míos,
mucho tiempo
desde que yo me senté aquí en la orilla,
a orillas de esta tristeza, de este
río al que le llamaban Dámaso, digo, Carlos.


Hay armonía donde el equilibrio reina

Salimos a bailar en esta vida un juego de luces y sombras. Ahí encontraremos el "justo medio".
Vamos buscando constantemente el equilibrio

desde luego que se encuentra en soledad...

y por supuesto ...  lo disfrutaremos...EN COMPAÑÍA.
EL EQUILIBRIO ES EFÍMERO...DE AHÍ SU CONSTANTE Y MARAVILLOSA BÚSQUEDA.
SIEMPRE ESTAMOS EN LA BALANZA INTENTANDO ALCANZAR LA MEDIDA.